Tras las últimas nieves primaverales, casi veraniegas, hemos decidido hacer esta ruta, que la tenemos en el tintero desde hace ya más de un año y que es sin duda una ruta que merece la pena realizar
Como diría Manu Chao “Rambla pa’qui, rambla pa’lla…”. Queríamos
hacer una ruta por el desierto, y lo malo del desierto es que tiene mucha
rambla, a pesar de esto merece la pena hacerla.
Para dibujar esta ruta aprovechamos la ruta, que solemos
hacer en bici, por la zona y la que suele hacer el C.C. Huercal, que de hecho
por allí nos los encontramos.
“Estamos malos”, dos semanas seguidas trotando por el monte; cambiando la bici por las botas de montaña, así que hemos aprovechado para hacer una ruta más común de BTT.
Para hacer este bonito sendero nos hemos desplazado a Rágol, donde hemos dejado el coche. Justo cuando vamos a empezar a caminar me doy cuenta de que la ruta que he dibujado no la he cargado en el GPS, bien, empezamos bien, menos mal que me conozco la ruta de haberla hecho en bici.
Salimos, no salimos, que podemos hacer que sea corto y
volvamos pronto!!!!. Al final una ruta casi improvisada a dos lugares que teníamos
ganas de visitar.
Para esta ruta nos dirigimos hacia Alhama de Almería,
salimos dirección a la balsa de la media Luna, en la que cogemos una acequia
que nos lleva hasta el barranco del Pasillo, espectacular. Nos metemos por el
interior del barranco hasta llegar a los Mármoles, sin comentarios. Tras llegar
a un pozo sin salida damos la vuelta y volvemos sobre nuestros pasos hasta
llegar a Alhama.
Ya en Alhama cogemos el camino que sube al cerro de la Cruz
para visitar las dos cruces que tenemos en este cerro, espectaculares las
vistas desde la cruz de arriba. Después de disfrutar las vistas bajamos y antes
de llegar a la cruz de abajo cogemos un sendero que nos sale a la derecha, esta
vez en busca de una supuesta gruta que hay por este sendero. La gruta algo
decepcionante.
Tras ver todo lo que queríamos ver volvemos sobre nuestros
pasos hasta el coche.